miércoles, 10 de noviembre de 2010

EL PERFUME: LA LLAVE DE LAS EMOCIONES

Este verano os prometí una entrada hablando sobre Perfume y Emociones, y aquí la tenéis. Forma parte de una trilogía de entradas que voy a ir publicando en este mes, pero no quiero anticipar más los temas porque son un poco "sorpresa".

Volver a percibir un aroma es la mejor manera de viajar en el tiempo y revivir las experiencias del pasado. Un paseo por la memoria que nos permite volver a sentir las emociones de nuestra vida al alcance de nuestra mano.

CAMPAÑA DE PUBLICIDAD DE ROMANCE, DE RALPH LAUREN

El mayor reto con el que se enfrentan los perfumistas a la hora de construir una fragancia es el de transformar sus experiencias olfativas en acordes que emocionen al público, ya que esta experiencia es un acto personal que se vive con más intensidad durante la infancia y la adolescencia, y cuyo resultado puede variar mucho dependiendo de las vivencias de cada uno. Cuando un perfumista crea un perfume, lo que siempre quiere es emocionar a los demás a través de sus experiencias con los aromas. Ese querer compartir da lugar a fragancias que a algunos, simplemente, gustan; a otros, entusiasman vivamente; y a quienes el aroma les produce un rechazo absoluto. “Eso ocurriría en el caso de que una persona hubiera tenido una experiencia negativa frente a un estímulo olfativo, porque éste no es sólo un efecto físico, sino también anímico y emocional”, comenta ULRIQUE WEBERDirectora Comercial de Weleda en España. 


ENRIQUE LOEWE hace la siguiente reflexión sobre lo que fuera su experiencia durante 40 años como Director General de la firma“La construcción de una fragancia es una experiencia complicada pero muy gratificante. A mí, los olores naturales me han servido para dirigir mis emociones. Por ejemplo, el olor de la lluvia me paraliza. La tierra mojada, las plantas bajo la lluvia, las flores… me hacen sentir un dios. Durante mi etapa de creación de perfumes en Loewe tuve la oportunidad de traducir acordes personales en fragancias, y eso fue algo fantástico porque trasladar mis emociones a otras personas a través de un perfume no es nada banal”.

CARLOS BENAIMVicepresidente y Perfumista Senior de International Flavors & Fragrances y con cuatro premios FIFI en su haber, también nos habla de sus planteamientos como creador de perfumes: “Para crear un perfume me inspiro mis experiencias del pasado, en la naturaleza, en los olores de las flores… En experiencias de la vida sobre las que pueda escribir una historia. Igual que la fuente que pueda tener un escritor o un pintor, sólo que la expreso por medio de fragancias. Es la expresión del alma del creador influido por las personas, los lugares y los acontecimientos”.

MERCADO DE FLORES
Por eso, quiero subrayar la importancia que tiene la percepción de los olores a lo largo de nuestra vida. Dedicarle unos minutos es ampliar nuestras posibilidades de disfrute. Aprender y sentir a través de los olores es un acto que va íntimamente unido y se produce de forma instantánea por el propio funcionamiento del sistema olfativo y el lugar del cerebro en el que está ubicado. Una brevísima explicación viene bien para comprender más.


El sistema olfativo se compone de las glándulas pituitarias, situadas en la nariz, y el bulbo olfativo, situado en el sistema límbico, que es una de las zonas más antiguas del cerebro, y está conectado directamente con el hipotálamo, el tálamo y las amígdalas. Las glándulas pituitarias pueden distinguir entre más de 10.000 aromas diferentes y están compuestas por 20 a 30 millones de células olfativas, cuyos filamentos o cilios, son los encargados de transportar los aromas hasta el bulbo olfativo.




CAMPO DE LAVANDA EN LA PROVENZA FRANCESA

Como os decía, el bulbo olfativo está alojado en el sistema límbico y esa es la causa directa de la relación entre aroma, emociones e instantaneidad de la percepción. En el sistema límbico están albergados los sentimientos, los instintos y los impulsos, y está directamente relacionado con el hipotálamo, que es donde se almacenan los contenidos de la memoria, las experiencias personales de la vida. Por el contrario, los sentidos de la vista y el oído se albergan en las zonas del cerebro donde están ubicados el raciocinio y la reflexión, y en consecuencia, necesitan un tiempo mayor para procesar los estímulos visuales y auditivos. Según me cuenta ILIAS ERMINIDIS, perfumista de Firmenich: “El perfume es la llave más directa para llegar a nuestros recuerdos de una manera inconsciente, nada voluntaria. Si hueles el perfume de una persona que has querido hace 30 años, al volver a percibir ese olor, vuelves a sentir la misma emoción de entonces”. Pero además, el recuerdo de estas sensaciones perdura más tiempo que las imágenes o los sonidos, y esto es importante a la hora de crear nuestro propio archivo personal de experiencias.


BESO TRAS EL CRISTAL

¿Y cuál es la etapa de nuestra vida en la que el fenómeno del aprendizaje se vive con mayor intensidad? Sin duda, la infancia y la adolescencia. "Es el momento en el que todo está por aprender y por descubrir", afirma JOSÉ MARÍA PÉREZ-DIESTRO, Director General de Beauté Prestige International en España, creadores de las fragancias de Jean Paul Gaultier, Issey Miyake y Narciso Rodríguez: “Durante estas etapas, las cosas se hacen por primera vez, por lo que se unen dos hechos importantes: la experiencia olfativa y la experiencia sobre la percepción del mundo, la experiencia vital. Esto hace que aumente la intensidad de las emociones y lo personal de las mismas”. 
NIÑOS EN LA PLAYA, DE JOAQUÍN SOROLLA

Efectivamente, he preguntado a diferentes perfumistas sobre sus experiencias personales con los aromas, y absolutamente todos han rememorado su infancia. Para JEAN-PAUL GUERLAIN, perfumista y tercera generación de la casa Guerlain, el olor de la Lavanda le traslada directamente a los paseos que daba por Grasse con su abuelo, y su aroma preferido es el de las Rosas, que le recuerdan a los jardines de su casa. JACQUES POLGE, perfumista de Chanel, comparte idéntica experiencia y afirma lo feliz de su infancia. YANNICK MENARDO, creadora de Fuel For Life, de Diesel, vuelve a su etapa de bebé cuando rememora el olor a Rosa de los perfumes antiguos porque los usaba su madre cuando la acunaba.
LA ROSA DE GRASSE
 AERIN LAUDER, nieta de la mítica Estée Lauder, asocia los Nardos y la Gardenias a las visitas que hacía de niña a casa su abuela.

JARDÍN CON NARDOS

Nuestra experiencia olfativa adquirida durante la infancia y adolescencia condiciona la aceptación o el rechazo que sintamos sobre cualquier nota olfativa, sea cual fuere su procedencia, y conforma nuestro archivo personal de emociones, que para Pérez-Diestro, es un código cultural, una especie de ADN: “De mayores no hacemos uso de ese “despertar de emociones” porque nuestros objetivos los focalizamos en otras cosas. Cualquier persona es un código elaborado en el tiempo y el olor puede abrir ventanas que estaban cerradas, pero que están ahí, sin activar. Todo esto también son oportunidades para los perfumes”. Pero además, nuestro archivo de experiencias olfativas siempre está activo, independientemente de la conciencia que se tenga o no del mismo, porque forman parte de nuestra historia sensible y contribuyen a definir el perfil de nuestra personalidad.

NIÑOS JUGANDO EN EL PARQUE, DE MAX LIEBERMANN
Los expertos coinciden en afirmar que la infancia y la adolescencia no tienen la exclusividad sobre todos los momentos emocionales de la vida, porque la intensidad de las sensaciones se pueden suceder bajo otras circunstancias: viajes, vacaciones, un acontecimiento importante, un imprevisto…


Os cuento algunos ejemplos. Para SERGE LUTENS, nariz y creador de fragancias, el viaje que realizara, en 1968, a Marruecos, donde sigue viviendo, marcaría definitivamente su vida y supondría un encuentro definitivo con los aromas: “Aquel viaje, en el que recogí mi primer trozo de ámbar, mis primeras virutas de madera odoríferas, volvió a estimular mi quinto sentido enfrentándome a algunos encuentros emocionales estrechamente ligados a mi memoria olfativa. Son las materias que perduran en el perfume, que no son frágiles y no se degradan. Para mí, son materias nobles.” 


SERGÈ LUTENS EN MARRUECOS

Y para KARIN KHOURY, Vicepresidenta de Desarrollo de Estée Lauder, unas vacaciones en la Riviera francesa con su novio dio lugar a la nota principal de la fragancia Knowing: “La noche en la que él me pidió que nos casáramos olía a la flor del Pitosporum por todos sitios, así que cuando vuelvo a oler esa flor, recuerdo aquel momento instantáneamente”.

PITOSPORUM

Para CARLOS BENAIM, la profesión de su padre y un cambio de vida fueron decisivos en su vida: “Mi contacto con las esencias está marcado por la profesión de mi padre, que era farmacéutico y sentía una gran pasión por la botánica. Siempre estaba destilando plantas y flores en Marruecos. Mi flor favorita es el Jazmín Sambac porque sus notas son de limpieza, pureza, naturalidad, un aroma muy armónico suave y que me inspira tranquilidad. Lo asocio a mi juventud cuando me trasladé a Francia ya que para mí era un aroma muy diferente a los de mi Marruecos natal.”


ÓRGANO DE PERFUMISTA EN GRASSE

Pero estar predispuestos a experimentar y percibir los olores es una actitud ante la vida, y esto es importante para JEAN-CLAUDE ELLENA, perfumista de la Maison Hermès: "Los olores son para mí, ante todo, curiosidades. Sean feos, bellos, limpios, sucios, excepcionales o banales, existen y es el artesano, el artista, quien debe revelarlos”.

ILUSTRACIÓN DE LA PERCEPCIÓN OLFATIVA

Actualmente, no tenemos el sentido del olfato que tenían los hombres primitivos porque se atrofió en favor de la vista, el oído y el desarrollo del aparato fonador cuando se erigió sobre las extremidades inferiores. Pero además, nuestra cultura está dominada por lo visual, como coinciden en afirmar PÉREZ-DIESTRO y WILL ANDREWS, Director de Desarrollo de Fragancias de Procter& Gamble División de Lujo. A esto se le suma que pasados los veinticinco años, la reproducción celular se ralentiza y vamos perdiendo número de células en la piel, y esto también afecta al sistema olfativo, que deja de tener la misma capacidad para percibir los aromas de la infancia. Ante esta perspectiva ¿podemos desarrollar el sentido del olfato según cumplimos años? Los expertos consultados responden que sí se pueden desarrollar sus facultades de una manera directa, pero que "no buscamos hacerlo", según PÉREZ-DIESTRO.

IMAGEN DE ESPECIAS

Una buena forma de aprender a percibir y disfrutar los aromas es a través de la gastronomía, que está condicionada por la cultura propia de cada país. Por ejemplo, volviendo a las experiencias de la infancia, en Estados Unidos tienen predilección por las fragancias con notas de manzana y canela, que son los ingredientes de su apple pie; mientras que rechazan las fragancias cítricas porque los limpiadores que se usan en los colegios tienen un fuerte olor a limón mezclados con agentes desinfectantes, de aromas agresivos. A su vez, casi toda la comida es preparada y es muy poco probable poder oler algo. “En España se cocina en casa los fines de semana y algunos días más. Disfrutando de esa fuente de olores y sabores se puede desarrollar algo el olfato. Tenemos más oportunidades frente a otros en los que la vida sucede muy deprisa y se pierde esta riqueza”, nos comenta PÉREZ-DIESTRO.

Como afirma THIERRY WASSER, de International Flavors and Fragrances, "los ingredientes más sofisticados en cocina también pueden servir como fuente de inspiración creadora, aunque para eso se necesita tener una cierta sobre los olores y los sabores". Por ejemplo, Wasser siente predilección por el olor de los pétalos de rosa en la cocina, como la iraní. Y Jean-Claude Ellena, perfumista de la Maison Hermès nos confesaba: “Existe un olor que me es preciado, que me invita a la reflexión. Un olor negro, un olor inaccesible porque es efímero y, sin embargo, persiste en mi memoria. Un olor que transpira lo humano y la tierra. Un olor a veces vulgar, a veces noble. Un olor duro y, sin embargo, acariciador, el olor de la trufa”.


TRUFA NEGRA

Precisamente, la inclusión de notas alimenticias en las fragancias es una de las tendencias que más llama la atención del mercado actual. Chocolate, caramelo, regaliz, frutas, jengibre, trufas o distintos tipos de té, están muy presentes en los lanzamientos más recientes en perfumería. Aunque si miramos las composiciones olfativas de “toda la vida”, vemos que la vainilla, la almendra, o la canela, vienen utilizándose desde hace siglos.

CHOCOLATE FUNDIDO


Concretamente, la vainilla es la nota olfativa más apreciada y más utilizada en la perfumería desde su descubrimiento en el Nuevo Mundo, según nos cuenta CAROLINE ROGER-DUPUI, Directora de Formación de Dior y experta en perfumes.

VAINAS DE VAINILLA

¿Por qué esta inclusión masiva de las notas alimenticias en las fragancias actuales? Pues parece ser que "los seres humanos estamos programados para que nos gusten las frutas", nos contesta WILL ANDREWS. Los olores de la comida, las notas golosas y los ingredientes comestibles en general porque mientras comemos, se estimulan las glándulas endorfinas, que reducen considerablemente el nivel de estrés y nos hacen sentir bien. Y además, estos aromas nos remiten directamente a nuestra infancia, como en la fragancia ANGEL de THIERRY MUGLER, que recrea las notas olfativas de las fiestas de cumpleaños de su infancia: regaliz, almendras garrapiñadas, algodón dulce, grosellas…

GRANOS DE CAFÉ
Pero también, los perfumistas buscan rememorar momentos placenteros de nuestra vida. Un buen ejemplo de esta asociación es la que nos cuenta JOSÉ MARÍA PÉREZ-DIESTRO: “Una determinada firma cafetera, en sus anuncios, asociaba el aroma del café a momentos placenteros familiares y de reencuentro, de vuelta al hogar paterno, en los que la bebida, que es un elemento visual, actúa como nota de fondo. La firma ha realizado esta asociación de una forma consciente, ahora que las familias están más separadas y la estructura familiar de hace unas décadas ya no es tan habitual. Este tipo de aromas que remiten a momentos placenteros, van a seguir potenciándose en la actualidad.” 

Sobre este aspecto de la percepción olfativa, ULRIQUE WEBER, Directora comercial de Weleda en España, añade: “Cada vez nos movemos cada vez más con el pensamiento y la tecnología, pero falta la conexión con las emociones y hoy en día necesitamos sentirnos mejor, tranquilizarnos, relajarnos. El acto de percibir los aromas naturales es un contramovimiento a la velocidad en la que vivimos para no perder el contacto con nuestro cuerpo”.

Dos casos que me llamaron la atención en su lanzamiento, hace ya unos años, ilustran bien esta reflexión. El primero, es la fragancia creada por MARIAH CAREY, con su mismo nombre, en la que la cantante ha intervenido muy de cerca en la elección de los ingredientes. Uno de ellos, el Malvavisco, es una especia que estaba muy presente en la cocina de su madre y, posiblemente, le devolverá la sensación de seguridad de la casa paterna.

El segundo ejemplo es la actriz CHLOË SEVIGNI, imagen del perfume CHLOÉ, quien afirmó durante su lanzamiento que al volver a comer una hamburguesa, volvieron de golpe todos los recuerdos de su infancia, cuando comía carne, después de haber sido vegetariana durante 13 años porque estaba de moda y por influencia de un ex novio.

FLOR DE MALVAVISCO

Terminamos esta entrada con la esperanza de haber sembrado curiosidad sobre los aromas y la riqueza que supone desarrollar nuestra memoria olfativa. Como dice SERGÉ LUTENS: “La nariz sólo es un instrumento que formamos, como los pintores se forman en una escuela, pero los Picasso son rarísimos…”. A nosotr@s, saber más nos ayuda a elegir mejor.

¿OS HA INTERESADO ESTE TEMA? 
YO ME LO HE PASADO GENIAL ESCRIBIÉNDOLO

MUCHAS GRACIAS 
POR LEER Y COMENTAR
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