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ABIERTO POR VACACIONES

La semana pasada cambié la banda sonora de mi blog en un claro anticipo de lo espero este año de mis vacaciones, y no se me ocurría nada mejor que echar la mirada a la música más irreverente del pop español, la de los primeros años 80’. Con esta banda sonora también quería ir entrando en materia de lo que nos deparan las tendencias otoñales. Pero me he prometido a mí misma no hablar del otoño hasta el 15 de agosto, fecha en la que espero publicar un “Especial Tendencias” en toda regla.
Mientras tanto, y con este sol radiante con el que disfrutamos en el Mediterráneo (sí, sí, estoy en la playita y esta que veis es la vista que tengo desde mi terraza) suena la primera canción, que no es otra cosa más que un anticipo de lo que pienso hacer este verano, si exceptuamos que pienso seguir escribiendo en el blog. Tiempo hay para todo.

A lo que iba: Desidia de Objetivo Birmania. Siempre me divirtió muchísimo esa canción; le sigue Hawai, Bombay de Mecano y la canción de la “Piña Colada”, de Rupert Holmes, que es la única licencia en inglés que me he permitido porque es lo que quiero hacer: tumbarme al sol, darme paseos por la orilla de los 9 km de playa que tengo por delante y una Piña Colada de vez en cuando que me refresque la tarde. Sí, mejor por la tarde, para celebrar la llegada de la noche y colarme en alguna fiesta, como reza la canción de Mecano, previa sesión de Peluquería y Maquillaje en busca de los Ojos de Gata perfectos que embrujaron a Enrique Urquijo de Los Secretos (pero en versión masculina, o sea, de gato).
Me acabo de matricular en la Escuela de Calor de Radio Futura y como material de trabajo, SPF a partir de 30, en adelante, para que no me arda la piel. Pienso perderme en la vida nocturna, aunque no tengo ninguna intención de ser La Chica de Ayer de Nacha Pop. ¡Mejor, que lo sean ellos!

Porque lo que está claro es que nadie va a controlar mi forma de vestir porque, como la de Vicky Larraz en tiempos de Olé Olé, ¡¡Es total!! Pienso mover el esqueleto y agitar la coctelera Bailando con Alaska y los Pegamoides. Controlaré a Maripili para que no siembre Terror en el Hipermercado. Y si surge (que surgirá) me pondré un jersey a rayas para irme a Venezia con Hombres G en busca de Marta y su marcapasos, aunque quizá para eso necesite la ayuda de la Bola de Cristal de Santiago Auserón. La entrada de hoy no ha estado dirigida a la cosmética sino a la buena cara que se nos pone a todos cuando nos vamos de vacaciones y disfrutamos de lo que nos gusta porque sí, es cierto: No hay mejor tratamiento de belleza la Felicidad. ¡¡Sed felices!!
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