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DIOR ADDICT EAU DE TOILETTE O LA (PEN)ÚLTIMA JOYA OLFATIVA DE DIOR

Si la campaña de publicidad de DIOR ADDICT EAU DE TOILETTE es sorprendente, aún lo es más descubrir la fragancia creada por FRANÇOIS DEMACHY, perfumista de la Maison, por lo particularísima que es. Como siempre hago antes de escribir esta entrada, me he perfumado con ella en cinco ocasiones diferentes para poder percibir y entender todo el desarrollo de sus notas olfativas, desde el principio hasta el final. Un aroma floral afrutado muy sensual que se esconde en un bosque de sándalo y deja ver sus múltiples facetas como si estuviera en el interior de un laberinto surrealista. Interesante, ¿verdad? Y la campaña de comunicación… ¡ni os cuento…!

LA MODELO ES SASHA LUSS Y LLEVA UN VESTIDO DE LA 
ALTA COSTURA DE DIOR CRADO POR RAF SIMMONS

Las flores, siempre presentes en la firma DIOR desde los inicios, allá en 1946 cuando el modisto abriera su mítica casa de moda en la Avenue Montaigne, cobran hoy un significado muy especial porque sus notas se articulan como los versos sueltos de una poesía surrealista que desea ser adivinada y entendida más allá de cualquier razón. Lo supe la primera vez que vaporicé la fragancia sobre mi piel. Enseguida vi que necesitaría perfumarme con ella en varias ocasiones diferentes para comprender el alcance de su composición. Posiblemente, este sea uno de los mejores perfumes creados por FRANÇOIS DEMACHY, o por lo menos, así lo siento yo.

Sí es un EAU DE TOILETTE y por definición, debería ser una fragancia ¿ligera? ¿transparente? y por si fuera poco, se lanza en verano, momento clave para las fragancias cítricas y chispeantes que tanto nos gustan, o las construidas con flores blancas… Sin embargo, no estamos ante este tipo de fragancia porque su nota principal sobre las que giran todas las flores que la acompañan es la MADERA DE SÁNDALO y hace acto de presencia desde el primer momento, lo que no es muy habitual ya que las notas de sándalo suelen estar siempre en el fondo de las fragancias porque son el soporte perfecto para las notas más volátiles.

El SÁNDALO que se ha utilizado en DIOR ADDICT EAU DE TOILETTE es muy particular ya que es NATURAL, y no de síntesis. Como sabéis, en la India y en los países de religión budista no se pueden talar los árboles de sándalo para uso de la perfumería porque hay poco y está protegido y reservado exclusivamente para la meditación y los oficios religiosos.

Por ese motivo, la firma DIOR y el grupo LVMH han querido respetar esta decisión y han establecido una relación eco-responsable con un productor de SRI-LANKA creando una plantación de árboles de la variedad milenaria más buscada del mundo, el SANTALUM ALBUM, que es originario de la India.  El objetivo es obtener una materia prima excepcional. Así, LVMH se asegura que la ESENCIA DE SÁNDALO que se recoge de allí se ha talado con 25 años y que todo el proceso para obtener dicha esencia es eco-responsable, y además, que este aceite esencial ha “envejecido” durante, al menos, 6 meses.

Pero al principio de esta entrada os decía que las facetas de flores y frutas asomaban como si estuvieran jugando dentro de un laberinto surrealista, y así es porque están dispuestas de tal manera que no reconoces en ningún momento las notas de mandarina de Sicilia, ni el jazmín Sambac, el nerolí de Túnez o la vainilla porque no están situadas en una pirámide tradicional, sino facetadas y se desarrollan al unísono en una alquimia poética, suave, pero con un aura muy particular capaz de encadenar todos los sentidos con dulzura, con la misma que te puede convertir en una adicta a ella (atención que ellos también pueden volverse adictos a esta fragancia).

Como dice el propio FRANÇOIS DEMACHY: “DIOR ADDICT EAU DE TOILETTE es un aroma que se percibe inmediata, instantáneamente. Su jugo redondo no es opulento, encanta sin por ello ser demasiado expresivo. Falsamente suave, la ESENCIA DE SÁNDALO aporta una nota amaderada redonda y láctea, cálida y casi “orgánica”. Es una nota adictiva que hace aflorar nuestro lado animal”. Llegado este punto, y antes de entrar de lleno en la campaña de comunicación, os invito a que veáis este vídeo.

VÍDEO DIOR ADDICT EAU DE TOILETTE

El increíble escenario es el CASTILLO VAUX-LE-VICOMTE, construido por Nicolas Fouquet, Superintendente de las finanzas de Louis XIV, en la ciudad francesa de Maincy. Estaba claro que una fragancia tan, tan particular se merecía una campaña de comunicación ad hoc, y aquí la tenéis.

Sus autores son el director HARMONY KORINE y el fotógrafo RYAN MAC GINLEY, neoyorkinos los dos y considerados ambos como poetas en sus respectivas modalidades de expresión artística, a quienes se les dio una gran libertad a la hora de plasmar el aroma y el concepto de DIOR ADDICT EAU DE TOILETTE en imágenes. Como veis, el resultado son unas composiciones fotográficas y narrativas absolutamente jóvenes y atípicas que invitan a la locura, como sucedía en el movimiento Surrealista.

A ambos se les consideran herederos directos (y turbulentos) de JOHN CASSAVETES, NAN GOLDIN, RICHARD AVEDON y LARRY CLARK. “Bad boys sin maldad” reza el dossier de prensa. Lo cierto es que ambos han destacado en sus respectivas profesiones muy pronto porque han captado la esencia de su generación y la han plasmado en la narración de sus respectivas imágenes.

El director HARMONY KORINE se consagró a los 22 años gracias al guión de la película KIDS (1995) que escribió para LARRY CLARK. En ese momento, KORINE era un joven skater cinéfilo de Washington Square y esta película le catapultó al éxito. Desde entonces, es independiente y su carrera, atípica y ecléctica a la vez, mezcla arte y rap, skateboard y referencias clásicas, fotografía, libros, arte, rap… Algunos ejemplos de su filmografía como escritor, productor y director son GUMMO (1997) y JULIEN DONKEY-BOY (1999), ambas filmadas al margen del sistema y en las que se describen personajes trastornados y se descubre una América basura y surrealista. Su última obra, SPRINGBREAKERS (2013) ha sido considerada por la crítica como de impecable factura cinematográfica de belleza y poesía impresionante.

Por su parte, el fotógrafo RYAN McGINLEY, de 36 años, está considerado como el artista más joven de la historia del WHITNEY MUSEUM OF AMERICAN ART, tras exponer en solitario sus trabajos en el año 2003. Desde entonces, su carrera es meteórica y el NEW YORK MAGAZINE lo ha calificado como “niño de Warhol“. Entre los numerosos premios que ha recibido está el YOUNG PHOTOGRAPHER INFINITY AWARD, en 2007.

Sus fotos son casi siempre jóvenes desnudos que celebran la gracia de su propia juventud sin complejos  mostrando una relación con su propio cuerpo sin complejos, propio de su generación, con actitudes cargadas de sensualidad y hedonismo. RYAN los observa con bondad, absolutamente desprovisto de prejuicios, como él mismo ha afirmado: “Lo más importante para mí es que mis modelos estén a gusto con su cuerpo.” Y añade: “Para mí, la mujer DIOR es una mujer fuerte y libre. Es lo que he querido capturar con DIOR ADDICT.”

TODA LA GAMA DIOR ADDICT. EAU DE TOILETTE, EAU FRAÎCHE Y EAU DE PARFUM

NO LA ESTABA ESPERANDO, 
PERO HA LLEGADO PARA QUEDARSE 
EN MI VIDA LARGO TIEMPO 
Y ME ENCANTA

MUCHAS GRACIAS 
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