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EL LADO MASCULINO DE LAS MUJERES: LAS CONCURSANTES

No está mal empezar el día de la MUJER TRABAJADORA mostrando la participación de las participantes en el concurso EL LADO MASCULINO DE LAS MUJERES. No lo he hecho a propósito, pero según estaba preparando la entrada me he dado cuenta de la coincidencia y me he alegrado mucho porque entre todas hemos hecho una entrada homenaje a este día sin haberlo planificado.
Quiero decir que estoy muy IMPRESIONADA, EMOCIONADA Y AGRADECIDA por vuestros trabajos. Esta vez no era difícil, era dificilísimo porque no se trataba de recrear un look, sino de ir mucho más allá y aportar nuestro granito como mujeres a las demás mujeres con una opinión, con un mensaje ideológico que llega a las demás a través de un mensaje estético. 
En esa ocasión quería que os sintierais libres de expresar vuestra opinión y vuestras propias ideas sobre lo que es masculino para vosotras. Sobre lo difícil que es ser mujer en esta sociedad (en las otras, me temo que es aún mucho peor). Quería reflexionar con vosotras sobre lo masculinizado que está el mundo y sobre la necesidad urgente que tiene de nuestras aportaciones como mujeres, de las aportaciones de energía YIN para conseguir un equilibrio, un mejor reparto de las responsabilidades sí, pero también de la riqueza, del dinero y del poder, que son las únicas cosas que posibilitan la independencia de los seres humanos. 
De la independencia mental a la independencia material. Ese es uno de los mejores caminos para poder desarrollarnos como seres humanos libres que somos. Todos, hombres y mujeres. Si no es así, jamás habrá igualdad, y tampoco felicidad.
Nosotras hemos integrado el universo masculino en el nuestro y hemos buscado ese equilibrio. Ahora le toca a ellos, o mejor dicho, al mundo entero, integrar el femenino y darle el auténtico valor que le corresponde. Y en eso estamos de acuerdo todas.
Por último deciros que si esto ha servido para comprobar cómo se multiplican los beneficios cuando se trabaja en equipo, habremos conseguido entre todas todos los objetivos del concurso: ganar amigas de las de verdad, de esas para “toda la vida” aunque hayan un montón de kilómetros de distancia; lanzar un mensaje positivo para las demás, expresarse libremente, compartir experiencias… No le veo nada malo.
MUCHAS GRACIAS A TODAS POR PARTICIPAR
¿Vemos los trabajos? Hay diferentes categorías:
FOTOGRAFÍA INDIVIDUAL
– IRENE SÁNCHEZ

Mi lado masculino para mi no existe. Aunque eso lo digo yo. Mis amigas, mi chico, mi madre… todos dicen lo contrario…



Me levanto todas las mañanas, sin pijama..duermo solo con un calzoncillo y una camiseta interior de hombre bien grande…



Me tomo mi café solo…. De vez en cuando me fumo un puro o me tomo un whisky solo o con hielo…



Utilizo BULGARI MEN de vez en cuando y otras veces, la acompaño de Anais de Cacharel (mezcla bomba dice mi madre)…



Aun asi, me encanta ponerme los labios rosa, taconazo y bolso, pero adoro la ropa ancha y me gusta mezclarla con camisetas ajustadas o el encaje del sujetador.



Yo digo que no tengo lado masculino, ni femenino, que soy solo 1 lado, YO misma, asi soy.

ANDREA, blogger de YO, YO MISMA Y MIS CREMAS:
En cada ser humano existe este tanto un lado femenino y lado masculino, ubicándolos en el hemisferio derecho e izquierdo del cerebro, respectivamente. El lado femenino se relaciona a los sentimientos como la intuición, sensibilidad, espiritualidad, etc.



El lado masculino tiene que ver más con los aspectos racionales, como el planificar, dirigir, búsqueda de lo objetivo, razonar. Mi lado masculino siempre ha estado muy marcado en mi carácter, no sé si por influencia de mi nombre (Andrea viene de Andros, en griego viril) o porque siempre me ha parecido mucho más sexy y natural sacar partido de ese lado.



Por supuesto mantengo el equilibrio, y me encanta ser femenina… pero me gusta tener un carácter anormalmente marcado por la masculinidad. Mi pareja siempre ha dicho que le enamoré por que soy muy androgénica de carácter pero muy femenina en las formas. Y ¿qué es ese lado masculino que llevo dentro y me encanta tener? Me gusta tener las riendas de todo y no ser un florero, sino que soy independiente, no me gusta que me inviten, yo pago porque tengo dinero, me gusta pasar a recoger a mi pareja y no al contrario, me sacan de quicio las mujeres que utilizan sus lloros para conseguir algo, creo que el hombre que llevamos dentro nos hace ser fuertes para afrontar los problemas sin llorar.



Además pienso que realmente la pasión y el romance van unidos a la palabra hombre y no a la mujer, la mujer es a veces ñoña, es cursi… el romance lo inventaron los hombres para demostrar su pasión, para conseguir a su amor o para morir por él… El hombre es pasión y romance, y yo soy muy apasionada. La mujer no es romántica es telenovelesca, que son dos términos muy diferentes.



Finalmente, la fuerza….Me considero fuerte, enérgica… adoro el deporte, y superarme día a día… no me preocupo si me parto una uña o no jugando al basket… me encanta cuidarme, mimarme la piel y ponerme
guapa… pero también mi lado masculino me hace ser fuerte y demostrar que lo soy, pase lo que me pase.



Finalmente, he de decir, que mi lado masculino siempre me ha servido para tener más amigos hombres que mujeres, y de hecho les entiendo mejor, se parecen más a mi en cuanto al carácter…
Eso sí, con ellos no hables de cremitas!!!!!!! Para eso esta el lado femenino y mi mejor amiga.

ELISA, blogger de MAQUILLANDO LIBROS:

De entre todas mis amigas de la adolescencia fui la última en besar a un chico. A esas edades eso te lo tomas a la tremenda, no piensas que algo falle en ti sino que eres terriblemente fea.
            Pero la objetividad y la madurez que sólo adquirimos con los años nos percatamos de que no es que una no fuera guapa sino que hay diferentes razones relacionadas con los hechos. En mi caso podría remarcar dos factores como son la excesiva brutalidad de mi forma de expresarme y mi sequedad al exponer mis ideas, demasiada seguridad en la forma de hablar para esas edades.
            Los chicos que habitualmente maduran más tarde debían de verme como un ogro… seca, borde, escandalosa… demasiado agresiva y arriesgado para ellos acercarse a mí con otro objetivo que ser un simple amigo. Mis desplantes continuos a muchos de ellos parecía asustarlos.


            Desde siempre he sido diferente o rara, según cada uno quiera designar. Será porque pocos dibujos animados vi en mi infancia, yo era más de soñar como las princesas de mis cuentos, único momento del día que permanecía sentada; de corretear por el campo, de saltar, de no parar jamás. Una todoterreno vaya.
            Los pocos programas que yo veía en la televisión podríamos dividirlos en dos tipos:
         Telenovelas.
         Películas de alto contenido de agresividad, para mayores de 18 años, de mis dos ídolos, Jean-Claude Van Damme y Steven Seagal.


 La segunda foto es un estilismo hecho por mí, con un toque masculino.

Digamos que ya de aquella era extremista… lo más empalagoso y dulce junto con lo más agresivo y bestia. Un conjunto no sé si equilibrado de lo masculino y lo femenino.
Igual con los juguetes, mis favoritos: Barbies y Playmobil.
Todo esto me convertía en una niña extremadamente sensible pero con un carácter muy fuerte. En búsqueda continua de mi príncipe azul y con el sueño de tener un pleno dominio de las artes marciales para salvar a la humanidad. Delirios.
Podría decirse que sólo había dos colores, blanco y negro. 


Ya en pleno instituto me convertí en una macarra de cuidado. Adorable para los profesores por mi facilidad para socializar y mi pasión por aprender, pero detestable para las mujeres a mi alrededor.
Ellas me veían demasiado bruta, pensarían “Es de pueblo” cuando escupía a algún compañero (con tan mala suerte que me vió la jefa de estudios y casi me expulsa), cuando les pegaba a mis amigos/as dormilones en los muslos de forma cariñosa si es que esto alguien lo puede considerar cariñoso o cuando rompía gafas porque alguien se metía conmigo y mi mano estaba excesivamente levantada.


Seguía sin ser tampoco la típica adolescente que sólo piensa en chicos y estudios y que por norma general es recatada dentro de la locura transitoria que te da esta época de tu vida (gritos, lloros, felicidad extremas).
A mis 15 años tenía muy claro la carrera universitaria que iba a estudiar y me apenaba ver personas que todavía dudaban en plena selectividad.  

Hoy día, los años me han dado determinada calma y la agresividad extrema hoy se ha convertido en agresividad contenida que sólo dejo traslucir cuando algún impresentable me toca el culo si salgo de fiesta de noche. En estos casos a diferencia de la mayoría de mujeres que conozco, mi acto reflejo es patada en sus partes pudendas y un grito de locura diciéndole que como me toque lo mando a urgencias y lo dejo estéril de por vida. Pero yo no puedo contenerme, ni quiero. No por ser mujer soy inofensiva ni contenida ni tengo porqué callarme. 

Con la experiencia vital ahora tengo los dos lados (masculino y femenino) quizá más equiparados.
El femenino sensible sigue ahí, mi pasión también, mi locura por el maquillaje y por tantas cosas más habituales en las mujeres.

El masculino en cambio, lo veo más en mi trabajo, en mis anhelos de subir y subir, en que no soy nada conformista, en que nada me amedrenta. Me gusta mandar, no lo niego.

Y por otro lado ese lado masculino lo veo desde la adolescencia en que no tengo ningún problema con los típicos prejuicios sexuales propios de las mujeres, al menos de la mayoría de las que me rodean. No soporto las que dicen que no les gusta, por ejemplo, el porno, cuando jamás lo han visto, ni a las que se escandalizan si comentas cualquier cosa sexual. No es un tema del que hable todos los días ni nada pero no tengo ningún problema en comentar sobre él, como cualquier otro, creo que no he nacido en una época represiva como para escandalizarme por ese tipo de temáticas.


Llego a ser exagerada de hecho, pero es un tema que me quita bastante de mis casillas. Es quizá para lo que he vivido el tema en el que menos hemos avanzado las mujeres. Hemos andado un trecho pero considero que no el suficiente. En muchos casos hasta hablar de la menstruación delante de hombres es pecaminoso y sucio, cuando yo lo veo algo natural. Para cuanto más comentar sobre que una mujer se toque sola, propio de hombres para muchas. No es algo de lo que hablemos y nos suelan aplaudir, todo lo contrario.


La verdad que yo sé que tengo una personalidad marcada, quizás más propia de hombres, pero soy tan sumamente sentimental que soy un compendio de los dos sexos. Ante todo soy una persona, con lo cual hay días que prevalece un sexo por encima del otro, ninguno de los dos es mejor, hay que saber utilizar los dos según nuestros objetivos, a estas alturas deberíamos saber que el término medio es el que más nos dará felicidad en la vida.

VÍDEO

GADIRROJA, blogger de LA PINTURERA; BEA, blogger de MISS POTINGUES, y ADRIANA, blogger de COLORFUL RANDOMNESS:

MAKING OFF

ROCÍO LÓPEZ Y MIRIAM RODRÍGUEZ, bloggers de DEW ART ROCCO; ROSA Mª PEREA, blogger de EL RINCÓN DE DANUI; y ELENA CÓRDOBA.

BRANCA DE NEVE, blogger de BRANCA IN MADRID; NAOKO, blogger de NOT SO ADDICTED TO BEAUTY y NYNA, blogger de MAKE UP NYNA:
“Consigue un hombre que sea un buen partido y cásate”. A buen seguro, nuestras abuelas tuvieron que escuchar esta máxima más de una vez y en muchos casos, incluso se convirtió en su realidad. ¿A qué más podía aspirar una mujer entonces? A ser una buena esposa y poco más.


A mi abuela no le gustaba que llevara pantalones. “Eso es de hombres” -me decía-. Ojalá ella pudiera ver que las mujeres ya no sólo llevamos pantalones con naturalidad o zapatos de corte masculino, sino que empezamos a ocupar puestos de responsabilidad tradicionalmente vinculados a los hombres. Mujeres dirigiendo empresas, mujeres desempeñando cualquier trabajo… Aunque aún tengamos que esforzarnos el doble que ellos para demostrar que merecemos la posición que ocupamos, aunque aún sigamos luchando por la igualdad de condiciones y de salario.

Las mujeres del siglo XXI ya no somos damiselas indefensas a la espera de un superhéroe que nos rescate. Somos nuestras propias heroínas, independientes, autosuficientes, tenemos carácter, criterio, voz, sabemos lo que queremos y luchamos por conseguirlo. Y todo ello sin renunciar a nuestra feminidad, porque nuestra valía no depende del color de nuestro pintalabios.

Somos fuertes, somos invencibles, ¡creámonoslo! somos buenas trabajadoras, buenas madres, buenas esposas y buenas amigas. Ya no renunciamos a nuestra vida social por tener una pareja, necesitamos compartir opiniones, confidencias y buenos momentos con otras mujeres. Ya no renunciamos a la AMISTAD. Cuando me quejo por algo mi madre siempre me dice “tienes lo más bonito que hay, la independencia y la libertad, puedes ser lo que quieras ser”. Y no le falta razón, nosotras podemos lograr lo que nos propongamos. Sólo tenemos que creérnoslo.”
¡¡¡IMPRESIONANTE!!!


¡¡¡MUCHÍSIMAS GRACIAS A TODAS!!!

¿Y AHORA QUÉ…? 
¿…A QUIÉN LE DOY EL PREMIO?

(HOUSTON, TENEMOS UN PROBLEMA… 
SOY INCAPAZ DE PRONUNCIARME 
EN NINGÚN SENTIDO)

¡¡¡HABEIS HECHO TODAS UN TRABAJO SENSACIONAL!!!

¿TENDRÉ QUE RETIRARME A MIS APOSENTOS, 
COMO LOS MONJES TIBETANOS, 
A MEDITAR SOBRE QUIÉN SERÁ LA GANADORA?

¡EL VIERNES VEREMOS LA LUZ!
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