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INSOMNIO, UNA ENFERMEDAD EN AUGE

El insomnio o la agripnia es un trastorno que consiste en la incapacidad para conciliar el sueño o permanecer dormido. En los pacientes que lo sufren, la duración y la calidad del sueño es baja e interfiere en su vida cotidiana. Este trastorno se manifiesta con una dificultad para iniciar el sueño, para mantenerlo o mediante un despertar final adelantado.Las personas que sufren de insomnio tienen dificultades para quedarse dormidas, para continuar durmiendo o para hacer ambas cosas. A consecuencia de esto, duermen muy poco o muy mal. Es posible que al despertar no se sientan descansadas.

CAUSAS DEL INSOMNIO

Según la Sociedad Española de Neurología (SEN), se pueden establecer las causas del insomnio según su procedencia:

I.- CAUSAS PRIMARIAS

Son aquellas que tienen que ver con el mantenimiento de una higiene del sueño adecuada o aspectos psicológicos:

  1. Cambios fisiológicos: el envejecimiento produce cambios en el patrón del sueño. En las personas mayores es frecuente la reducción de las horas y la calidad del sueño y un aumento de la somnolencia diurna.
  2. Estilo de vida: los cambios constantes de horario, bien por cuestiones laborales o por los viajes (jet-lag) provocan trastornos del ritmo circadiano.
  3. Fármacos: entre los medicamentos y sustancias que pueden alterar el sueño se encuentran los antihipertensivos, anticolinérgicos, hormonas, estimulantes, esteroides, antidepresivos, broncodilatadores, descongestionantes, antineoplásicos, la cafeína y la levodopa.

MARILYN MONROE TOMABA FÁRMACOS PORQUE PADECÍA DE INSOMNIO

II.- CAUSAS SECUNDARIAS

El insomnio en ocasiones se da a causa de una patología ya existente en el paciente o a factores de tipo ambiental. Patologías físicas o psicológicas: algunas enfermedades o trastornos asociados con el insomnio son los siguientes:

  1. Trastornos cardiovasculares: insuficiencia coronaria, insuficiencia ventricular izquierda y arritmias cardiacas.
  2. Trastornos pulmonares: enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), asma.
  3. Trastornos de la conducta alimentaria (TCA): anorexia nerviosa.
  4. Trastornos endocrinos: disfunción tiroidea.Trastornos neurológicos: cefaleas, enfermedad de Parkinson, lesiones en el tálamo, demencia, etcétera.
  5. Factores ambientales: Las temperaturas extremas, los cambios de horarios o los viajes son factores que modifican el patrón de sueño y pueden causar insomnio.

TIPOS DE INSOMNIO

  • Transitorio o de corta duración: dura menos de tres semanas y en su origen intervienen numerosos factores que generalmente pueden ser modificados, como los ambientales y relacionados con el estilo de vida, ciertas enfermedades y los fármacos con los que se tratan. A menudo se debe a situaciones como estrés en el trabajo, presiones en la familia o situaciones traumáticas, dura días o semanas. Cerca del 90 por ciento de la población admite haber sufrido un episodio de insomnio a lo largo de su vida.
  • Crónico: supera las tres semanas de duración. Puede ser percibido como una patología que interfiere en la actividad diaria del enfermo con graves consecuencias físicas y psíquicas. La mayoría de los casos de insomnio crónico son secundarios.

Eso significa que el insomnio es un síntoma o efecto secundario de algún otro problema. Ciertos problemas de salud, algunas medicinas, los trastornos del sueño y otras sustancias pueden causar insomnio secundario. En cambio, el insomnio primario no se debe a problemas médicos, medicinas u otras sustancias, sino que es un trastorno independiente y su causa no se conoce bien. Varias circunstancias de la vida pueden provocar insomnio primario, entre ellas el estrés prolongado y las alteraciones del estado emocional. El insomnio puede causar sueño excesivo y falta de energía durante el día. También puede hacer que la persona se sienta angustiada, deprimida o irritable. Puede ser difícil concentrarse en las tareas, prestar atención, aprender y acordarse de cosas. Estos problemas pueden impedirle el desempeño óptimo en el trabajo o los estudios. El insomnio también puede causar otros problemas graves. Por ejemplo, una persona que sufre de insomnio puede sentir somnolencia al conducir y esto puede causar un accidente.

CLASIFICACION DE LAS PRINCIPALES PATOLOGIAS DEL SUEÑO

– RONCOPATIA

Bajo el término de Roncopatía Crónica se incluyen una obstrucción de la vía respiratoria que ocurre durante el sueño, si esta obstrucción es parcial y permite el paso del aire pero haciendo vibrar las paredes de la garganta se trata de un RONQUIDO SIMPLE, pero cuando la obstrucción hace que disminuya de forma importante o incluso se detenga el paso del aire, cayendo el nivel de oxígeno en la sangre, hablamos de un SÍNDROME DE APNEA OBSTRUCTIVA DEL SUEÑO.

– APNEA DEL SUEÑO

Hay personas que, además de roncar, sufren de manera repetida pausas de respiración cuya duración puede ser variable. Tienen mayor importancia médica aquellas cuya duración es superior a 10 segundos. Es característico de la apnea que dichas pausas se intercalen entre el ronquido.

– SINDROME DE PIERNAS INQUIETAS

Es un trastorno de origen neurológico, en el que se producen unas sensaciones molestas en las extremidades (principalmente las piernas) durante el reposo, por ejemplo al permanecer sentado o acostado. Estas molestias ocasionan necesidad de levantarse, caminar y moverse, aparece entre un 5-10 % de la población, afecta a los dos sexos y es más frecuente a partir de la cuarta década de la vida. El SPI suele afectar la calidad de sueño, ocasionando somnolencia durante el día, como así también cuadros de ansiedad y depresión que repercuten de manera importante sobre la calidad de vida de las personas afectadas.

– NARCOLEPSIA

La narcolepsia es un trastorno de sueño de origen neurológico caracterizado por excesiva somnolencia diurna, acompañada en la mayoría de los casos de cataplejías (crisis de hipotonía muscular). La prevalencia de la enfermedad en Europa es de un 3-5 por 10000 habitantes, entre la segunda y tercera décadas de la vida. Existe un componente genético importante, por lo que varios integrantes de una misma familia pueden verse afectados (incidencia de 1-2 % en familiares de primer grado).

– TRANSTORNO DEL RITMO SUEÑO-VIGILIA

El sueño, al igual que otras funciones del organismo (hormonas, metabolismo, etc.) está regulado por el llamado “reloj biológico”. Este es un centro neuronal situado en el hipotálamo cerebral cuya función es dar la señal al resto de las estructuras del cerebro para iniciar y para finalizar el sueño. De esta manera, el reloj biológico va ser quién establezca a qué hora aumente y a qué hora disminuya la necesidad de dormir. Al activarse, el reloj biológico envía una señal a la glándula pineal, situada junto al cerebro, para que esta comience la producción de melatonina, y esta hormona coordina la adaptación de las restantes funciones del organismo para comenzar el periodo de sueño.

– INSOMNIO CRONICO

Es el trastorno de sueño más frecuente en la población general, destacando en mujeres, ancianos y personas con problemas psicológicos como ansiedad y depresión. Consiste en una reducción de la capacidad para dormir, pudiendo manifestarse de diversos modos que dan lugar a diferentes tipos de insomnio:

  1. Insomnio de inicio problemas para iniciar el sueño en menos de 30 minutos.
  2. Insomnio de mantenimiento Problemas para mantener el sueño, produciéndose despertares nocturnos de más de 30 minutos de duración, o despertando definitivamente de manera precoz consiguiendo un tiempo total de sueño escaso.La falta de sueño puede afectar de modo negativo a la vida de la persona que lo sufre, provocando deterioro social, ocupacional o de otras áreas importantes.El número de horas de sueño necesarias varía de unas personas a otras. Aunque la media diaria es de 7 horas y media, existe un rango que oscila entre 4 (“poco dormidores”) a 10 horas (“grandes dormidores”), considerándose estos valores dentro de la normalidad.

– PARASOMNIAS

Son una categoría de trastornos del sueño que implican movimientos anormales y antinaturales, comportamientos, emociones, percepciones y sueños que se producen mientras se queda dormido,durante las fases del sueño. Son más frecuentes en niños, aunque pueden persistir hasta la edad adulta, en la que tienen un mayor significado patológico.

– ESTRÉS Y ANSIEDAD

El estrés y la ansiedad son respuestas normales del organismo ante un peligro inminente o la percepción del mismo. Permiten generar la alerta y activación necesarias para hacer frente a estos peligros o amenazas y buscar soluciones. Sin embargo, se convierten en un problema cuando se vuelven demasiado intensas o desproporcionadas al estímulo que las precipita, demasiado duraderas (una vez que desaparece el peligro o reto o por incapacidad para hacerle frente) o demasiado frecuentes. La respuesta de activación y alerta que desencadenan cuyo objetivo primordial es movilizar recursos para la supervivencia es incompatible con el sueño. Por ese motivo, cuando estas emociones, se mantienen en el tiempo, acaban generando problemas psicofisiológicos como el insomnio.

TRATAMIENTOS PARA CURAR EL INSOMNIO

1.- REEDUCACIÓN DEL SUEÑO O TERAPIA CONDUCTUAL COGNITIVA

Según la SEN, la terapia conductual-cognitiva es la más efectiva; este tipo de tratamientos tiene un éxito del 70 por ciento. Consiste en mejorar la higiene del sueño, controlar los estímulos que provocan insomnio y regular los horarios.

  • No ir a la cama hasta tener sueño.
  • No ver la televisión, leer o comer en la cama.
  • Se deben evitar agentes externos que produzcan ruido y que puedan interferir en el sueño, como los teléfonos móviles o la televisión.
  • Separación mínima de una hora entre la última ingesta y acostarse.
  • Evitar las comidas copiosas.
  • Eliminar el alcohol ya que, a pesar de inducir el sueño, produce despertares precoces y reduce el tiempo total de sueño.
  • Evitar tomar medicamentos que puedan producir insomnio como los glucocorticoides o los diuréticos.
  • Reducir el consumo de cafeína y tabaco.
  • Practicar ejercicio físico regular, pero nunca antes de acostarse.
  • Mejorar las condiciones ambientales, reducir los ruidos y evitar las temperaturas extremas.
  • Restricción del sueño: acortar el tiempo de cama al tiempo de sueño real. Posteriormente se va adelantando a la hora de acostarse de 15 a 30 minutos.
  • Establecer una rutina horaria para fijar el reloj biológico

2.- TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO

Los fármacos son empleados para tratar los síntomas del insomnio o las enfermedades, físicas o psicológicas, que lo originan. En el primer caso se administran hipnóticos antes de acostarse y en el segundo ansiolíticos, antidepresivos o neurolépticos. El paciente no debe automedicarse en ningún caso, ya que estas sustancias pueden empeorar su patología, generar resistencias o crear adicción. El tratamiento debe ser establecido por el médico, quien valorará la necesidad de administrarlos en virtud del origen y la gravedad del trastorno. Los medicamentos más frecuentes para tratar el insomnio son las benzodiacepinas, aunque si no se sigue el tratamiento con precaución puede causar efectos secundarios graves, según explica Hernando Pérez, coordinador del grupo de sueño de la SEN.

Las benzodiacepinas pueden producir efectos sedativos o depresores en el sistema nervioso central, o efectos relajación muscular que pueden causar caídas, reflujo gastroesofágico o apneas. Si las tomas de benzodiacepinas se alargan, existe riesgo de llegar a causar Alzheimer, según han señalado algunos estudios. Por todo ello, no se debe tomar este tipo de fármacos durante un periodo mayor a las 12 semanas. Otros medicamentos prescritos son la zopiclona, los barbitúricos, los antihistamínicos H1, determinadas plantas medicinales o la melatonina. La elección del medicamento es, junto con la duración de las pautas y el mayor uso de medidas no farmacológicas, una de las principales áreas de mejora en el tratamiento del insomnio. Un metaanálisis publicado en British Medical Journal (BMJ) avala la eficacia del tratamiento a corto plazo con los hipnóticos más empleados en todo el mundo, los agonistas selectivos de las benzodiacepinas (eszoplicona, zaleplón y zolpidem), en España este grupo farmacológico es superado por las benzodiacepinas.

Los expertos insisten en la importancia de las medidas no farmacólogicas y de higiene del sueño, que pueden ser suficientes para los casos de insomnio leve, sostiene Vicens, que aconseja investigar asimismo si es secundario a otra patología, para abordar la enfermedad de base. Si es intenso o interfiere de forma importante con la actividad diaria, puede tratarse con un hipnótico pero siempre durante un breve periodo de tiempo, supervisado por un profesional y no permitiendo que el tratamiento se prolongue más allá del tiempo recomendado.

Es muy importante acudir a su Médico de Familia antes de autoprescribirse las pastillas para dormir y así hacer un abordaje completo del insomnio.

3.- TÉCNICAS DE RELAJACIÓN

Son eficaces en la reducción de la hiperactividad fisiológica de los insomnes. Asimismo, la psicoterapia puede ayudar a que el paciente reconozca sus conflictos psicológicos o las experiencias traumáticas.

4.- OTROS TRATAMIENTOS

De forma adicional, también se puede recurrir a la cronoterapia, que consiste en determinar las horas de sueño y de vigilia en función de las necesidades del paciente. La fototerapia o luminoterapia, por otra parte, consiste en el tratamiento con luz artificial potente expuesta o no sobre el paciente. La fitoterapia también puede ser de ayuda en los casos en los que el insomnio sea ocasional. Los tratamientos fitoterápicos no tienen los efectos secundarios de los somníferos sintéticos; según una encuesta el 91 por ciento de los españoles los preferiría a los medicamentos de síntesis por esta razón. Las plantas medicinales más utilizadas son:

  • Valeriana: es tranquilizante e induce al sueño.
  • Pasiflora: ayuda a mantener el sueño, por lo que se recomienda a las personas que se despiertan a lo largo de la noche.
  • Amapola de California: evita los despertares precoces.

ME DESPIDO POR HOY CON ESTA MARAVILLOSA FRASE DE MARIO BENEDETTI

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