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LA UNIÓN EUROPEA HABLA DE PROTECCIÓN SOLAR

Dos años llevaban dándole vueltas al tema y ha sido esta primavera cuando se ha hecho pública la Recomendación de la Unión Europea sobre la necesidad de crear una normativa para clarificar lo que es en la realidad el Factor de Protección Solar, o SPF, de cara a la compra y elección de aquel que más convenga a nuestro tipo de piel y a las 

actividades que vamos a realizar bajo el sol.

Meglena Kuneva, Comisaria responsable de Protección de los Consumidores, ha declarado lo siguiente: «Los consumidores necesitan una información clara y precisa sobre los productos de protección solar a fin de poder elegir con conocimiento de causa. Debemos reforzar el mensaje esencial de que la protección solar solamente es una de las diferentes medidas necesarias para una protección eficaz contra el sol».

Por su parte, Markos Kyprianou, Comisario responsable de Sanidad, ha afirmado lo siguiente: «Cuando se aplican adecuadamente, los productos de protección solar pueden contribuir a la protección contra el cáncer de piel, pero, por sí solos, no son suficiente. Otras precauciones sensatas incluyen evitar largos períodos de exposición, permaneciendo a la sombra en las horas críticas y protegiéndose con un sombrero y gafas de sol».

De esta Recomendación hay que destacar dos cosas importantes:
1 -Deben dejar de utilizarse declaraciones tales como «bloqueante solar» o «protección al 100 
%», «pantalla total». NO hay ningún producto de protección solar que proteja completamente frente a la radiación UV.
2 – Deben utilizarse descriptores verbales normalizados: protección «baja», «media», «alta» o «muy alta»; junto con los tradicionales indicadores del factor de protección solar, para proporcionar orientación sobre la elección del producto de protección solar adecuado.
Es importante tener en cuenta que la radiación UV-B es la causa de las quemaduras solares y la 
UV-A provoca el fotoenvejecimiento prematuro de la piel, así como interferencias en el sistema inmunitario humano. 

Ambas radiaciones incrementan el riesgo de cáncer de piel.
El Factor de Protección Solar que aparece en el etiquetado de los productos hace referencia a lo que protege frente a los UV-B y, salvo 
que lo especifique en el etiquetado, la protección que ofrece sobre los UV-A es de 1/3 de lo que protege frente a los UV-B.

Eso significa que un protector solar SPF 30, tiene un factor 10 frente a los UV-A.
CLASIFICACIÓN PROTECCIÓN SOLAR
– Baja: 6/10 SPF y debe llevar el sello comunitario que garantice el Factor Mínimo de Protección UV-A recomendado. (Fijaos bien en la imagen de los protectores solares de 
Shiseido, son SPF 6 pero llevan este sello)
– Media: De 15 y 25 SPF
– Alta: De 30 a 50 SPF
– Muy Alta: 50+ SPF. 
OJO: para superar el SPF 30, hay que utilizar filtros químicos y estos taponan mucho la piel, 

impidiéndola respirar con normalidad. NO siempre es recomendable aumentar el SPF más 

de 30. Es mucho más eficaz renovar cada 30 minutos la aplicación de protección solar o después de cada baño.

Y dicho esto, que os pongáis muy guapas y con un tono muy estupendo para no tener que oir aquello de: “Bonito melanoma” a la vuelta de vacaciones. 

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