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¿QUIÉN ES GAMILA?

Esta mañana hemos tenido la oportunidad de conocer a una mujer especial, que hace un producto especial: Gamila Hiar (Savta Gamila). Su historia es muy interesante. Gamila nació en Peki’in una pequeña aldea al norte de Galilea (1940). Sólo fue al colegio hasta los 7 años. A esa edad su madre empezó a enseñarle todo lo que sabía sobre hierbas y plantas medicinales. Gamila cultivaba y vendía frutas y plantas, y de sus padres aprendió la primera receta medicinal a base de hierbas para los ojos.

Se involucró en una organización social “Naamat” de ayuda a la mujer para trabajar fuera de casa. Esta asociación organiza cursos para aprender a cuidar a los niños, de educación básica, lectura y escritura y se ocupa también de traer a médicos que informan y ayudan a las propias mujeres en aspectos sanitarios y preventivos. 
SU PRODUCTO
En 1975 consigue su formula especial de jabón tratante realizado a base de aceite de oliva virgen, aceite de coco, aceite de aguacate, aceite de laurel, aceite de almendra dulce, manteca de karité, aceite de semilla de uva, que los mezcla con ortiga romana, lavanda, camomila, romero, verbena, salvia, ruda y pistacho. Gavila conoce bien los secretos de las plantas: cuándo es el momento de la recolecta, cómo conservar las plantas una vez cortadas, cuánto tiempo de cocción necesita cada una para
aprovechar al máximo sus propiedades medicinales… y empieza a probarla con familiares, amigos y gente del pueblo.

En 1995, convencida de que tiene en las mano un producto especial empieza a comercializarlo como tratamiento con propiedades regenerantes para la piel. No, no se trata de un simple jabón, su producto va mucho más allá. Aparentemente, esta pastilla de forma jabonosa sirve para la limpieza y la higiene diaria, y esto es así porque, nos cuenta Gavila, “Dios nos manda la limpieza diaria. Es un acto de purificación, de eliminación

de lo negativo.”

Pero, repetimos, su producto va más allá: un masaje suave durante con su pastilla por todo el cuerpo para favorecer que penetren sus activos en la epidermis, obran auténticos milagros: eliminación de acné, tratamiento para las pieles atópicas, las alergias, o cualquier problema que presente la piel. Y después… nutrición e hidratación gracias a los aceites y plantas de las 

que está hecho este producto. Hemos pasado la prueba; nada más llegar nos iban lavando las manos una a una para que viéramos el efecto in person, y sí, es fantástico, mis manos estaban limpias y suaves como nunca. No necesitas ponerte crema después.
A mi me ha faltado tiempo al llegar a casa para ponerla en el cuarto de baño y ¡que nadie me la toque! El secreto de su éxito es su fórmula y su saber hacer. 
LA PRESENTACIÓN
Estar delante de Gamila era estar en las

antípodas de lo que son las presentaciones de hoy en día, con productos que van avalados p (y que están muy bien). Hablando en hebreo, contando su historia de forma sencilla… y a 
mí que me pierden estas historias que hablan del conocimiento humano a través de los siglos y de la  perseverancia… Gamila terminó hablando de lo divino, o sea, de Dios. Y eso me hace pensar, una vez mas, que es más que lícito buscar la belleza sana, cualquiera que sea su manifestación. Si es en forma de un jabón cosmético que además nutre la piel, pues perfecto, porque quien está detrás haciéndolo piensa que ha llegado a ese grado de conocimiento y a ese producto gracias a la ayuda de Dios, dicho por la propia Gamila. Es su aportación personal a la Humanidad. Amén.
Saber mas: www.gamilasecret.com
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